Esta pieza es un homenaje a las llamadas “Venus tabasqueñas”, figuras que remiten a las representaciones femeninas de las culturas olmeca y maya. En estos contextos prehispánicos, los cuerpos de barro con caderas anchas y abdómenes abultados configuraban una imagen de lo femenino vinculada a la fertilidad, la tierra y la continuidad de la vida, en contraste con las formas contemporáneas en las que estas corporalidades aparecen cada vez menos visibles.
A partir de este archivo simbólico, la obra propone una relectura de la feminidad del sur de México como algo que no se performa únicamente a través de la vestimenta o la representación, sino que se encarna como experiencia corporal y territorial.
En este retrato de Mérida, modelo tabasqueña reconocida, se celebran cuerpos que han resistido procesos de colonización estética y exotización. La imagen abre un espacio para imaginar otras formas de representación en las que la mujer no es objeto de mirada, sino sujeto que se representa a sí misma desde su propia materialidad y memoria.
Pieza única en su tipo, certificado firmado y seriado.
Inyección de tinta sobre papel fotográfico Luster satín de 270 g.
43 x 60 cm
Marco natural de pino.
Peso aproximado de 3 kg
Entrega personal disponible en Puebla y Tabasco. Envíos a toda la república mexicana e internacional.
Esta pieza es un homenaje a las llamadas “Venus tabasqueñas”, figuras que remiten a las representaciones femeninas de las culturas olmeca y maya. En estos contextos prehispánicos, los cuerpos de barro con caderas anchas y abdómenes abultados configuraban una imagen de lo femenino vinculada a la fertilidad, la tierra y la continuidad de la vida, en contraste con las formas contemporáneas en las que estas corporalidades aparecen cada vez menos visibles.
A partir de este archivo simbólico, la obra propone una relectura de la feminidad del sur de México como algo que no se performa únicamente a través de la vestimenta o la representación, sino que se encarna como experiencia corporal y territorial.
En este retrato de Mérida, modelo tabasqueña reconocida, se celebran cuerpos que han resistido procesos de colonización estética y exotización. La imagen abre un espacio para imaginar otras formas de representación en las que la mujer no es objeto de mirada, sino sujeto que se representa a sí misma desde su propia materialidad y memoria.
Pieza única en su tipo, certificado firmado y seriado.
Inyección de tinta sobre papel fotográfico Luster satín de 270 g.
43 x 60 cm
Marco natural de pino.
Peso aproximado de 3 kg
Entrega personal disponible en Puebla y Tabasco. Envíos a toda la república mexicana e internacional.